
Dos de los tres documentos con los que iniciamos la Revisión Simplificada del Plan General de Ordenación Urbana de Valencia son estudios que nos permiten garantizar el respeto por el medio ambiente y el paisaje de todas y cada una de las actuaciones contempladas en el desarrollo presente y futuro de nuestra ciudad. De hecho, planteamos un crecimiento casi tres veces inferior a lo que la Ley Urbanística Valenciana considera como umbral de sostenibilidad. Por eso, podemos afirmar con rotundidad que vamos a llevar a cabo una revisión sostenible de nuestro Plan General.
Analizamos y valoramos cualquier afección que sobre el medio ambiente pudieran tener las decisiones que adoptaremos en la revisión. Y lo hacemos antes de tomar esas decisiones, cuando todavía son propuestas y pueden modificarse.
Pero vamos aún más allá. También estudiamos los impactos que estas acciones pueden tener en el paisaje y en lo que el ciudadano percibe cuando mira y admira el territorio que le rodea.
No hemos escatimado medios en los análisis que hacemos de la huerta, con una metodología específica, así como de la Albufera o de la Dehesa. Y por eso, incluimos en la documentación un Inventario de Recursos paisajísticos y presentamos un avance del Catálogo de Paisaje. Además, hemos estudiado e inventariado todo nuestro patrimonio arquitectónico, urbano y rural, así como el hidráulico.
Y como aportación extraordinaria, prueba de la firme apuesta de este equipo de gobierno por el medio ambiente y el desarrollo sostenible, hemos planteado un sistema de espacios abiertos. Un “plan verde” que nos guiará en el desarrollo de una gran malla de vegetación que conectará todos los parques urbanos existentes en la actualidad con los previstos en los nuevos barrios residenciales y todos ellos, con las zonas de huerta protegida y la Albufera, a través de bulevares e itinerarios peatonales. No en vano, esta revisión prevé llegar a los 7 metros cuadrados de zona verde de la red primaria por habitante.